La posibilidad de una huelga nacional por parte de trabajadores sindicalizados de Starbucks en Estados Unidos se vuelve cada vez más concreta. La organización Starbucks Workers United (SWU), respaldada por el sindicato Workers United, convocó a una votación nacional que definirá si sus afiliados están dispuestos a iniciar una acción laboral a gran escala.
Esta decisión surge tras meses de negociaciones fallidas con Starbucks Corporation, que mantiene congeladas las conversaciones contractuales con más de 9 mil empleados representados por el sindicato en más de 360 tiendas del país. Las reuniones de negociación se encuentran estancadas desde hace más de un año, según lo declarado por líderes sindicales.
Prácticas antisindicales agudizan el conflicto
Además del bloqueo en las negociaciones, los trabajadores denuncian una serie de prácticas que consideran represalias por su activismo sindical. Entre ellas se mencionan despidos injustificados, cambios en las condiciones laborales y una negativa sistemática de la empresa a negociar colectivamente. Estos hechos han sido documentados en múltiples quejas presentadas ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB, por sus siglas en inglés).
Por otro lado, Starbucks niega las acusaciones y ha insistido en su voluntad de mantener canales de diálogo abiertos. Sin embargo, las acciones tomadas por la empresa no han convencido al sindicato, que acusa a la dirección de emplear tácticas dilatorias y de vulnerar los derechos de organización de sus empleados.
El sindicato no ha definido aún una fecha para la posible huelga, pero anticipa que la votación se realizará en las próximas semanas. En caso de que la mayoría vote a favor, la huelga podría concretarse antes de finalizar el año, convirtiéndose en una de las acciones laborales más relevantes del sector de servicios en tiempos recientes.
