El anuncio del cierre de la planta de Yazaki en León, Guanajuato, ha encendido alarmas entre los trabajadores. Más allá del impacto económico, la medida pone en riesgo la estabilidad de más de 500 familias mexicanas que dependen directamente de esta fuente de empleo.
SINTTIA, el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadoras y Trabajadores de la Industria Automotriz, ha reaccionado con firmeza ante la noticia. La organización, que representa a la plantilla sindicalizada de la empresa japonesa, declaró que no permitirá que se vulneren los derechos laborales bajo pretextos administrativos. En respuesta, el sindicato ha comenzado a preparar una estrategia legal y sindical para frenar el cierre, en defensa de las y los trabajadores.
Falta de diálogo agrava el conflicto
Además, SINTTIA cuestionó la falta de diálogo previo por parte de Yazaki, lo cual consideran una falta de respeto a la negociación colectiva. De igual manera, enfatizaron que la empresa no ha cumplido con su deber de transparencia ni ha justificado de forma suficiente las razones de su decisión. Yazaki México, proveedor global de sistemas eléctricos automotrices, informó que el cierre está previsto para iniciar a partir del 15 de noviembre.
Por otro lado, la secretaria general de SINTTIA, Alejandra Morales, señaló que la empresa habría iniciado procedimientos administrativos sin agotar las vías institucionales de conciliación. En consecuencia, el sindicato ha convocado asambleas informativas, acciones públicas y ya contempla un recurso legal ante tribunales laborales.
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