Japón enfrenta una encrucijada laboral que trasciende tendencias momentáneas y revela transformaciones profundas en la fuerza laboral de uno de los países con mayor envejecimiento demográfico del mundo. La forma en que empleadores, autoridades y trabajadores redefinen el trabajo en ese país ofrece lecciones clave para sindicatos y sectores laborales globales sobre adaptación, equidad y resiliencia.
La tradicional noción de empleo de por vida y antigüedad parece cada vez menos ajustada a las realidades sociales y económicas actuales en Japón. En respuesta, empresas y autoridades han puesto el foco en la mejora y reconversión de habilidades como eje estratégico para sostener la productividad y enfrentar la obsolescencia de competencias.
Reconfiguración de prácticas laborales con enfoque en habilidades
La transición del mercado laboral japonés se apoya en una creciente adopción de modelos basados en habilidades. La mayoría de los gerentes reconoce que este enfoque puede incrementar la productividad y la innovación, impulsando prácticas laborales que priorizan la capacitación continua de la plantilla.
Además, las prioridades de los trabajadores están cambiando. Un porcentaje significativo de nuevos empleados valora el crecimiento personal dentro de sus posiciones, aunque persisten preocupaciones sobre la posibilidad real de desarrollar nuevas habilidades en sus funciones actuales.
El gobierno japonés ha introducido esquemas que permiten a los empleados tomar licencias temporales pagadas para centrarse en la adquisición de competencias, financiadas mediante seguros de empleo. Esta estrategia busca aliviar la carga de los trabajadores y fomentar trayectorias profesionales sostenibles.
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