Durante años, el trabajo remoto representó para muchos jóvenes la forma ideal de iniciar una carrera profesional. En Estados Unidos, sin embargo, esa percepción comenzó a cambiar conforme una parte de esta generación volvió de manera voluntaria a los espacios de oficina.
A finales de 2025, varias grandes empresas endurecieron sus políticas de presencialidad. Compañías como Amazon y JPMorgan Chase solicitaron mayor asistencia física, lo que reactivó el debate laboral. Aunque al inicio hubo resistencia, muchos empleados jóvenes empezaron a acudir más días de los requeridos.
Diversas encuestas internas y testimonios recogidos en el sector corporativo mostraron un punto en común. Trabajadores menores de 30 años identificaron carencias en mentoría, aprendizaje informal y visibilidad profesional durante periodos prolongados de trabajo remoto. La oficina reapareció como un espacio clave para construir redes laborales.
Presencialidad y desarrollo profesional temprano
Para quienes inician su trayectoria, el contacto diario con colegas y supervisores facilitó la integración a equipos y proyectos. Además, la interacción directa ayudó a comprender dinámicas internas difíciles de replicar en videollamadas. En consecuencia, algunos jóvenes optaron por modelos híbridos, incluso cuando la empresa no los exigía.
También influyó la percepción de oportunidades de crecimiento. Varios empleados señalaron que la ausencia física reducía su exposición ante liderazgos y decisiones estratégicas. La presencia constante reforzó la idea de compromiso y disponibilidad en entornos competitivos. Lee también: Estudiantes de Harvard crean herramienta clave para ayuda humanitaria
El regreso no fue uniforme. Algunos jóvenes continuaron prefiriendo el trabajo remoto por concentración y flexibilidad. Otros encontraron en la oficina un espacio social que mitigó el aislamiento y fortaleció la colaboración. Esta diversidad de experiencias redefinió las expectativas laborales de una generación en formación.
Datos del sector inmobiliario corporativo indicaron que más de la mitad de las empresas del índice Fortune 100 solicitaron asistencia presencial completa al cierre de 2025, un cambio relevante frente a años previos y con impacto directo en las decisiones de los trabajadores jóvenes.