Una mina canadiense en México se convirtió en escenario de una tragedia laboral. La empresa Vizsla Silver confirmó este 8 de febrero el asesinato de diez trabajadores secuestrados el 24 de enero en el sur de Sinaloa. Los cuerpos fueron hallados en una camioneta abandonada en el municipio de El Rosario, a pocos kilómetros del sitio donde se realiza el proyecto minero Panuco.
Las víctimas, todas empleadas en distintas áreas operativas, se dirigían a su jornada laboral cuando fueron interceptadas. El transporte que utilizaban era parte de un servicio contratado por la minera para llevar al personal desde sus comunidades hasta el yacimiento. La Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa informó que, tras días de búsqueda, los cuerpos fueron identificados y entregados a sus familias.
Trabajadores secuestrados evidencian riesgo en zonas mineras
Este crimen ha generado una fuerte reacción en México y Canadá. Vizsla Silver expresó su “profunda tristeza” y suspendió temporalmente las operaciones en la zona. La compañía aseguró que está colaborando con autoridades locales y federales para esclarecer el caso, pero la medida también refleja la gravedad de la inseguridad en áreas donde operan empresas extractivas.
Sinaloa, si bien no es el estado con mayor producción minera del país, sí forma parte de una región donde confluyen actividades legales con presencia de grupos delictivos. En este contexto, la vida de los trabajadores representa el eslabón más expuesto. A pesar de protocolos internos de seguridad, los traslados diarios continúan siendo puntos vulnerables para quienes viven del trabajo en el subsuelo.