La protesta laboral escala en el sector salud de Estados Unidos. Trabajadores de farmacias y laboratorios se sumarán este lunes a la huelga contra Kaiser Permanente, en un conflicto que ya involucra a miles de enfermeras y personal médico en el sur de California.
Más de 500 integrantes del sindicato United Food and Commercial Workers Local 135 iniciarán el paro a partir de las 7 de la mañana, con piquetes frente a los centros médicos de Kaiser en San Diego y San Marcos. La acción coincide con la tercera semana de huelga por prácticas laborales injustas encabezada por personal de enfermería y otros profesionales de la salud.
Además, los sindicatos denunciaron que la negativa de la empresa a regresar a la mesa nacional de negociación ha bloqueado avances en temas clave como dotación segura de personal, salarios justos y condiciones laborales dignas. Las organizaciones señalaron que el conflicto podría resolverse rápidamente si Kaiser retoma el diálogo colectivo.
Posturas encontradas entre trabajadores y Kaiser
Por otro lado, Kaiser reconoció que la huelga tendrá efectos en su operación, principalmente en farmacias y laboratorios, aunque aseguró que hospitales y áreas de urgencias permanecerán abiertos. La empresa indicó que ha recurrido a atención virtual, reprogramación de procedimientos no urgentes y apoyo de personal de otras regiones para mantener los servicios esenciales.
Asimismo, el sindicato de enfermeras UNAC UHCP explicó que la huelga responde a prácticas laborales injustas y a la falta de negociación de buena fe sobre cargas de trabajo y estándares que protejan a pacientes y cuidadores. Sus afiliados incluyen enfermeras registradas, farmacéuticos, parteras y otros especialistas clínicos.
De igual manera, la empresa sostuvo que las demandas salariales de este gremio resultarían en aumentos promedio elevados y tendrían un impacto significativo en los costos del sistema.
En consecuencia, el conflicto enfrenta dos visiones opuestas. Mientras los trabajadores insisten en que la seguridad del paciente y la dignidad laboral están en riesgo, Kaiser advierte que aceptar las exigencias incrementaría de forma sustancial su nómina y afectaría la asequibilidad de la atención médica para sus afiliados. El desenlace dependerá de si ambas partes logran retomar negociaciones en los próximos días.