La reforma laboral que avanza en el Congreso mexicano plantea un cambio sustancial en el marco jurídico para miles de repartidores y conductores de aplicaciones tecnológicas. El proyecto aprobado recientemente por la Cámara de Diputados incluye por primera vez disposiciones explícitas para quienes operan a través de plataformas como Rappi, Uber, Pedidos Ya y Cabify, y ahora espera su sanción definitiva tras el voto en el Senado.
La iniciativa reconoce la figura de “prestador independiente de plataformas tecnológicas”, otorgando claridad jurídica a una modalidad que hasta ahora vivía en un vacío legal. Bajo este esquema, las personas pueden conectarse libremente a varias aplicaciones, elegir sus horarios y rechazar órdenes sin justificar su decisión ante la plataforma.
La propuesta también establece la obligación de brindar formación gratuita sobre uso de la plataforma y seguridad vial, así como asegurar a los trabajadores contra accidentes personales durante la prestación del servicio.
Derechos y obligaciones para trabajadores
Del lado de los trabajadores, el proyecto exige la inscripción ante autoridades fiscales y el cumplimiento de las obligaciones de seguridad social, con acceso a prestaciones básicas, pensiones y servicios de salud. El marco busca equilibrio entre la autonomía que caracteriza al trabajo por app y la protección social, dejando claro que el reconocimiento de estos derechos no equivale a una relación laboral de dependencia.
En consecuencia estas medidas responden a una demanda histórica del sector, situado en la economía digital, de contar con reglas claras que protejan su actividad sin sacrificar la flexibilidad que distingue su labor. Otro análisis reciente destacó que la modificación complementa reformas previas implementadas en 2025 para extender la seguridad social a empleados de plataformas digitales en México, marcando un hito en la legislación laboral del país.