La organización del Mundial en Estados Unidos enfrenta una creciente tensión laboral que trasciende lo contractual. En Los Ángeles, trabajadores vinculados al evento han colocado en el centro del conflicto la participación de autoridades migratorias dentro de las operaciones del torneo.
El reclamo de los trabajadores del Mundial se enfoca en evitar la presencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en los estadios. La exigencia ha escalado hasta incluir la posibilidad de una huelga si no se atienden sus demandas.
Trabajadores del Mundial exigen excluir a ICE del torneo
El sindicato Unite Here Local 11 ha solicitado a la FIFA y a los operadores del SoFi Stadium un compromiso público para mantener a ICE fuera del Mundial. Consideran que su participación genera riesgos para empleados y asistentes.
Además, los trabajadores exigen garantías laborales claras ante la falta de contratos vigentes a pocas semanas del inicio del torneo. También piden protección de empleos y apoyo en materia de vivienda.
Asimismo, el sindicato ha advertido sobre el uso de automatización. Buscan evitar que tecnologías sustituyan puestos sindicalizados durante el evento.
Riesgo operativo por tensión laboral en el Mundial
La posibilidad de una huelga introduce incertidumbre en la operación del evento. En consecuencia, servicios clave como alimentos, atención al público y logística podrían verse afectados.
Por otro lado, la inclusión de ICE en la organización ha sido señalada como un factor que impacta la percepción de seguridad. Los trabajadores consideran que esto podría influir en la asistencia y el ambiente del torneo.
De igual manera, el conflicto refleja una tensión más amplia entre grandes eventos internacionales y condiciones laborales locales. Los sindicatos cuestionan la distribución de beneficios económicos generados.
El SoFi Stadium albergará ocho partidos del Mundial, incluido un encuentro clave entre selecciones, lo que incrementa la presión por resolver el conflicto antes del inicio del torneo.