Los sindicatos de Minera Centinela manifestaron su rechazo al despido masivo de 60 trabajadores aplicado por la empresa el pasado 8 de julio bajo la causal de «necesidades de la empresa», contemplada en el artículo 161 del Código del Trabajo de Chile. Las organizaciones sindicales anunciaron que emprenderán acciones legales y administrativas para revisar la medida.
La declaración conjunta fue emitida por el Sindicato Distrito Centinela y el Sindicato de Trabajadores Minera Esperanza Centinela, con el respaldo de la Federación Minera de Chile (FMC). Ambos organismos sostienen que la decisión genera incertidumbre en un momento clave para las relaciones laborales dentro de la compañía.
Sindicatos cuestionan las razones de los despidos
De acuerdo con las organizaciones sindicales, 33 de los trabajadores desvinculados pertenecían al rol general de empleados y 27 ocupaban cargos de supervisión.
Los representantes de los trabajadores consideran que la empresa mantiene una situación financiera y operativa que no justificaría esta decisión, ya que actualmente desarrolla el proyecto Nueva Centinela, una inversión superior a los 4 mil 400 millones de dólares destinada a ampliar la capacidad productiva del yacimiento mediante una segunda planta concentradora, un nuevo depósito de relaves espesados y la extensión de la vida útil de la mina.
Además, los sindicatos expresaron su preocupación por un posible reemplazo de trabajadores con mayor experiencia por personal con menores remuneraciones para desempeñar funciones similares, una práctica que, según señalaron, podría afectar las condiciones laborales dentro de la operación.
Despido masivo genera tensión antes de la negociación colectiva
Las organizaciones sindicales advirtieron que las desvinculaciones ocurrieron poco antes del inicio de un nuevo proceso de negociación colectiva reglada, periodo en el que entran en vigor distintas garantías para la representación sindical.
Como parte de sus exigencias, solicitaron a la empresa transparentar los criterios técnicos, de productividad y de mercado utilizados para justificar los despidos, además de priorizar la permanencia de trabajadores con mayor antigüedad y establecer mesas de diálogo antes de aplicar nuevas desvinculaciones.
Los sindicatos informaron que agotarán las instancias de conversación con la empresa, pero también preparan acciones ante la Inspección del Trabajo y los tribunales laborales para solicitar la revisión e incluso la eventual nulidad de las desvinculaciones aplicadas.