La crisis de vivienda en España desembocará en una huelga general el próximo 11 de noviembre, después de que organizaciones sindicales confirmaran una movilización nacional contra los desahucios, la especulación inmobiliaria y el encarecimiento de los alquileres.
La convocatoria, impulsada por el Sindicato de Inquilinas, recibió el respaldo de CC OO y UGT, las dos principales centrales sindicales del país. El anuncio ocurrió en Madrid, horas después de conocerse la muerte de Maricarmen, una mujer de 87 años cuyo desahucio se convirtió en símbolo de las movilizaciones por el derecho a la vivienda.
Sindicato de Inquilinas exige frenar la crisis de vivienda
Durante una conferencia en el Ateneo La Maliciosa, Alicia del Río, portavoz de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, dedicó las primeras palabras a Maricarmen y denunció las consecuencias sociales de la especulación inmobiliaria.
La dirigente sostuvo que los precios de la vivienda aumentan rápidamente mientras los salarios permanecen estancados, situación que consideró uno de los principales factores de empobrecimiento.
El movimiento también cuestionó el reciente rechazo parlamentario a los decretos de vivienda, que incluían medidas de protección frente a los desahucios.
La convocatoria representa la primera huelga general respaldada por los sindicatos mayoritarios en 14 años. Además, se realizará dos días antes del inicio de la campaña electoral del 29 de noviembre.
Centrales sindicales respaldan el paro del 11 de noviembre
La movilización cuenta con el apoyo de CGT, Solidaridad Obrera, CO.BAS y las organizaciones vascas LAB y ELA, además de las gallegas CIG y CUT.
Por el contrario, CSIF, USO y Fetico manifestaron su rechazo a la convocatoria.
Miguel Fadrique, secretario general de CGT, calificó la huelga como urgente y cuestionó que continúen los desahucios bajo el Gobierno de Pedro Sánchez.
Andrea Zayas, representante de CO.BAS, también criticó la actuación gubernamental en materia de vivienda. Por su parte, Álvaro Ferreira, de Solidaridad Obrera, calificó lo ocurrido con Maricarmen como maltrato institucional.
Aunque CC OO y UGT no participaron finalmente en la conferencia, difundieron un comunicado para respaldar la movilización. Ambas centrales reclamaron mejores salarios, acceso a una vivienda digna y control de precios frente a la pérdida de poder adquisitivo.
Las organizaciones regionales también denunciaron que el encarecimiento de la vivienda dificulta las condiciones de vida de miles de trabajadores.
La convocatoria del 11 de noviembre busca trasladar estas demandas al ámbito laboral mediante una jornada de presión sindical de alcance nacional.