Las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social mantienen abierto uno de los conflictos laborales más relevantes del sector público mexicano. Personal médico, de enfermería, administrativo y jubilados reclaman mejores salarios, mayor disponibilidad de insumos y cambios en las condiciones que enfrentan diariamente dentro de clínicas y hospitales.
El movimiento tomó fuerza después de que los trabajadores rechazaron en consulta la propuesta salarial negociada previamente por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social. El resultado obligó a abrir una nueva etapa de diálogo mientras continúan plantones y movilizaciones en Ciudad de México y otras zonas del país.
Trabajadores rechazan la propuesta salarial
La propuesta contemplaba un incremento global de 6.8 por ciento, integrado por 2.9 por ciento directo al salario tabular y 3.9 por ciento correspondiente al Concepto 11, relacionado con ayuda para renta. Los inconformes reclaman un aumento directo de 10 por ciento, además de mejores condiciones de jubilación.
La consulta contó con la participación de alrededor de 282,000 trabajadores, cerca del 60 por ciento del padrón convocado. La mayoría votó contra la propuesta salarial, resultado que llevó al IMSS y al sindicato a plantear nuevas conversaciones para buscar una alternativa.
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Nueva movilización está prevista para el 21 de octubre
Las exigencias también incluyen más contrataciones, medicamentos, materiales de curación, mobiliario y mejores condiciones para desarrollar las actividades laborales. Parte de los manifestantes solicita además cambios en la dirigencia del sindicato encabezado por Rafael Olivos Hernández.
El IMSS sostiene que sus unidades médicas permanecen operando y ha pedido mantener libres los accesos para pacientes y ambulancias. Por su parte, el Gobierno federal informó que analiza un programa integral que podría incluir mejoras salariales y regularización de plazas.
Los trabajadores convocaron a una segunda gran movilización para el 21 de octubre. El resultado de las negociaciones será determinante para conocer si el conflicto comienza a resolverse o mantiene su presencia en las calles.