El Fondo Monetario Internacional (FMI) pidió al gobierno de Javier Milei convertir los avances de la estabilización económica en mayor generación de empleos e inversiones. El organismo reconoció las mejoras fiscales y el control de la inflación, pero advirtió que estos resultados todavía no se reflejan suficientemente en el mercado laboral.
La recomendación llega después de que una misión técnica del FMI alcanzara un acuerdo preliminar para liberar aproximadamente 900 millones de dólares de un programa crediticio de 20.000 millones, aprobado hace un año con una duración de cuatro años.
FMI advierte sobre el empleo en Argentina
Julie Kozack, portavoz del organismo, señaló que existe un entendimiento con las autoridades para transformar la estabilidad financiera en crecimiento económico y oportunidades laborales.
Aunque los técnicos del Fondo calificaron como impresionante el desempeño macroeconómico del país, reconocieron que los ajustes del gasto público todavía no generan suficientes puestos de trabajo.
De hecho, la Unión Industrial Argentina (UIA) denunció recientemente la pérdida de aproximadamente 90.000 empleos desde agosto de 2023.
Ante este panorama, Kozack recomendó fortalecer la inversión privada, estimular la demanda interna y mejorar la flexibilidad del mercado laboral para facilitar nuevas contrataciones.
Reformas e infraestructura buscan fortalecer el crecimiento
El FMI también destacó la importancia de avanzar en las concesiones de infraestructura recientemente adjudicadas y aprovechar las reformas laborales y económicas aprobadas durante el año.
Según Kozack, las autoridades han aprobado proyectos por más de 70.000 millones de dólares, que podrían contribuir al crecimiento y la generación de empleo.
Asimismo, el organismo recomendó mantener la ejecución del programa económico y continuar acumulando reservas internacionales netas para enfrentar posibles aumentos del riesgo país.
El acuerdo técnico para liberar los 900 millones de dólares todavía requiere la aprobación del directorio del FMI, prevista para principios de diciembre.
De concretarse, representaría un nuevo desembolso del programa financiero, mientras el gobierno enfrenta el desafío de trasladar los resultados macroeconómicos a la actividad productiva y al empleo.