Trabajadores del sector salud salieron a las calles en Veracruz para exigir claridad en el proceso de transición hacia el modelo IMSS-Bienestar. La movilización refleja una creciente incertidumbre sobre el futuro laboral de miles de empleados.
Además, la protesta reunió a representantes de al menos 15 organizaciones sindicales que demandan diálogo directo con autoridades estatales. El objetivo central es garantizar que los derechos laborales adquiridos no se vean afectados durante el cambio de régimen.
Exigen transparencia en el proceso
Los trabajadores del sector salud señalaron que, aunque existen mesas de diálogo, no hay información clara sobre cómo se ejecutará la transferencia. Esta falta de certeza ha generado preocupación en aproximadamente 24 mil empleados del sistema estatal.
Asimismo, advirtieron que temas clave como el escalafón, las vacantes presupuestadas y prestaciones laborales podrían verse comprometidos. En consecuencia, piden que se respeten todos los beneficios previamente establecidos.
Por otro lado, uno de los puntos más sensibles es la situación del personal contratado. Muchos trabajadores llevan años esperando una basificación y temen quedar en condiciones de vulnerabilidad durante la transición.
Protestas de trabajadores del sector salud podrían intensificarse
La movilización se extendió a distintas regiones del estado, incluyendo hospitales y centros de salud en Xalapa, Boca del Río y Coatzacoalcos. Sin embargo, los manifestantes subrayaron que las acciones se realizaron sin afectar la atención médica.
Asimismo, líderes sindicales confirmaron que no se alcanzaron acuerdos en la primera reunión con autoridades. Por ello, se programó un nuevo encuentro para los próximos días, aunque el descontento persiste.
En consecuencia, los trabajadores del sector salud advirtieron que, de no obtener respuestas concretas, las protestas continuarán e incluso podrían ampliarse en todo el estado.
Finalmente, el proceso de transición contempla atender a más de 5 millones de personas en Veracruz mediante IMSS-Bienestar, lo que incrementa la presión sobre un sistema que aún enfrenta incertidumbre laboral.