Cerca de un centenar de jóvenes mantienen una acampada en la plaza de Catalunya de Barcelona para denunciar las dificultades de acceso a la vivienda. La movilización sigue el ejemplo de la Puerta del Sol de Madrid, donde alrededor de mil personas llevan cuatro noches instaladas.
La iniciativa barcelonesa surgió de manera espontánea e independiente de las organizaciones especializadas en esta materia. Sin embargo, los participantes mantienen contactos con diferentes sindicatos para buscar su incorporación a las movilizaciones.
Protesta por vivienda reúne decenas de tiendas en Barcelona
La acampada comenzó después de la manifestación celebrada el lunes frente al Palau de Congressos de Catalunya, coincidiendo con la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La Guardia Urbana calculó alrededor de 2 mil asistentes, mientras el Sindicat de Llogateres elevó la cifra hasta 20 mil. Esta organización aclaró posteriormente que no promovió la acampada, aunque respaldó las iniciativas para reclamar el derecho habitacional.
Tras aquella movilización, unas 40 personas plantearon permanecer en la plaza. Al día siguiente difundieron una convocatoria mediante Instagram y comenzaron a instalarse desde las 19:00 horas.
Este miércoles ya había cerca de 50 tiendas de campaña, distribuidas en dos círculos. Los participantes acordaron permanecer como mínimo hasta el viernes.
Jóvenes denuncian dificultades para independizarse
Los manifestantes celebran asambleas abiertas para decidir el funcionamiento de la protesta. Además, organizaron cinco comisiones dedicadas a alimentación, limpieza, logística, acción directa y cuidados e higiene.
Entre los participantes está Angie Gómez, de 23 años, quien vive con su madre y una hermana. La joven explicó que intenta ahorrar para independizarse, pero los incrementos constantes de los alquileres dificultan sus planes.
Luana Rocha, de 21 años, comparte un departamento con dos amigos y reconoce que dispone de condiciones excepcionalmente favorables porque una compañera heredó el inmueble.
También participa Sara Francesca Ramos, de 63 años, quien perdió su propiedad después de la crisis inmobiliaria de 2008. Posteriormente dejó de poder asumir un alquiler y terminó ocupando un piso. Además, señaló las dificultades adicionales que enfrenta como mujer trans para acceder a un hogar.
La movilización coincide con la aprobación gubernamental de dos reales decretos ley. Las medidas contemplan suspender desahucios hasta 2030, regular los alquileres de temporada y renovar automáticamente determinados contratos.
El Congreso deberá convalidar ambas normas. Los acampados consideran insuficientes las medidas y decidirán mediante asamblea si prolongan la movilización después del viernes, cuando está previsto el debate parlamentario.