Miles de trabajadores y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) salieron a las calles de Ciudad de México para exigir mejores salarios, condiciones laborales dignas y recursos suficientes para atender las carencias del sistema de salud.
La movilización reunió a más de 7 mil participantes este martes 13 de octubre y tuvo réplicas en al menos 17 estados, entre ellos Puebla, Oaxaca, Estado de México, Chiapas, Morelos, Zacatecas, Jalisco y Michoacán.
Los manifestantes denunciaron falta de medicamentos, materiales médicos y personal, además de la saturación hospitalaria y los largos tiempos de espera para recibir atención especializada.
Trabajadores del IMSS exigen aumento salarial del 10%
La marcha comenzó poco antes de las 16:00 horas frente al Centro Médico Nacional Siglo XXI. Médicos, enfermeras, personal administrativo y jubilados recorrieron distintas calles hasta llegar a las oficinas centrales del instituto, en Paseo de la Reforma 476.
La movilización transcurrió pacíficamente. Durante el recorrido, los participantes lanzaron consignas como “¡Salario justo, retiro digno!” y “¡No te vayas a enfermar porque no hay material!”.
Al llegar a Reforma, los inconformes leyeron el manifiesto nacional Por la Defensa de la Salud, el Trabajo y la Seguridad Social.
Entre sus principales demandas destaca un incremento salarial del 10%, superior al 6.8% global que las secciones sindicales someterán a consulta este miércoles 14 de octubre.
También solicitaron la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), y la convocatoria de un Congreso Nacional Extraordinario para elegir una nueva dirigencia.
Reclaman más presupuesto y mejores condiciones hospitalarias
Los trabajadores advirtieron que las exigencias de atender a más pacientes en menos tiempo afectan tanto al personal como a la calidad de los servicios médicos.
Por ello, rechazaron que las deficiencias se resuelvan únicamente mediante mayores metas de productividad. En su lugar, exigieron contratar más personal, ampliar la infraestructura hospitalaria y garantizar el suministro de medicamentos, materiales y equipos.
Los manifestantes también reclamaron un régimen de jubilaciones y pensiones para todos los trabajadores, además de expresar su rechazo al sistema de Afores.
Otra de sus demandas consiste en eliminar las disposiciones que califican como “ley mordaza”, al considerar que restringen la libertad de expresión del personal.
Asimismo, solicitaron aumentar el presupuesto destinado a salud hasta alcanzar al menos el 7% del Producto Interno Bruto (PIB).
Finalmente, propusieron modificar la Ley del Seguro Social para garantizar la viabilidad financiera del sistema.
La movilización nacional concluyó con exigencias que abarcan tanto los derechos laborales como la atención médica que reciben millones de derechohabientes.