La temporada decembrina representa para muchas familias un momento clave en su economía. Sin embargo, en México, 13.9 millones de trabajadores enfrentarán estas fechas sin recibir aguinaldo, una prestación obligatoria para quienes tienen una relación laboral formal. Esta cifra, recientemente confirmada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), refleja la fragilidad estructural del mercado laboral mexicano.
El aguinaldo, establecido en la Ley Federal del Trabajo como un derecho irrenunciable, no alcanza a quienes se desempeñan en la informalidad. Según datos actualizados al tercer trimestre de 2025, el 54.8% de la población ocupada trabaja fuera del sector formal. En consecuencia, más de la mitad de las personas trabajadoras en el país quedan excluidas de prestaciones esenciales.
Impacto del aguinaldo en los ingresos familiares
La Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) ha reconocido el impacto negativo de esta exclusión, señalando que el aguinaldo puede representar entre el 30 y el 50% del ingreso mensual en hogares de bajos recursos. La ausencia de este ingreso extraordinario profundiza la desigualdad y limita la capacidad de ahorro o pago de deudas.
Por otro lado, esta situación también refleja la falta de garantías para quienes, pese a su esfuerzo diario, no logran insertarse en empleos con derechos. Del mismo modo, organizaciones sindicales han advertido que la omisión del aguinaldo en sectores como el comercio informal, la agricultura y los servicios domésticos compromete la justicia social en el mundo del trabajo.
Aún con avances en formalización, los datos más recientes muestran que durante agosto de 2025, apenas el 45.2% de las personas ocupadas en México contaba con acceso pleno a prestaciones de ley.