El deterioro operativo del ISSSTE en Baja California Sur ha dejado de ser un reclamo aislado para convertirse en una denuncia constante del personal de salud. En recientes declaraciones, trabajadores de la clínica ubicada en La Paz expusieron las condiciones inaceptables en las que deben laborar, señalando deficiencias que comprometen tanto la atención médica como su integridad profesional.
En voz de representantes del área médica, enfermería y administrativa, se reportó la falta de medicamentos esenciales, material de curación y equipos médicos funcionales. Además, denunciaron fallas en el suministro de agua, deficiencias en el aire acondicionado y filtraciones de aguas negras en las instalaciones. Estas condiciones, aseguran, vulneran el derecho de los pacientes a una atención digna y el de los trabajadores a un entorno seguro.
Deficiencias en el ISSSTE impactan directamente en la salud laboral
La situación ha derivado en jornadas de trabajo insostenibles. Algunos empleados deben realizar funciones múltiples para cubrir ausencias generadas por incapacidades médicas o plazas vacantes no cubiertas. El estrés, el sobreesfuerzo físico y la frustración se han normalizado en un sistema donde, según lo expresado por el personal, no hay voluntad institucional para corregir el rumbo.
También se ha documentado un rezago considerable en servicios básicos como atención dental, oftalmológica y de medicina general, lo que ha obligado a derechohabientes a recurrir al sector privado. La falta de personal especializado y recursos materiales mantiene una atención fragmentada que repercute en el bienestar de miles de usuarios en el estado.