Los conflictos laborales ponen a prueba la verdadera esencia de una organización sindical y para Alejandro Martínez Araiza, secretario general del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), el respaldo a los trabajadores no puede limitarse al discurso; debe reflejarse en acompañamiento permanente, negociación efectiva y defensa de sus derechos cuando enfrentan situaciones complejas.
Dicha reflexión cobra relevancia tras la movilización registrada hace algunas semanas en el Centro de Distribución de Danone y Bonafont, en Cuautlancingo, Puebla, donde alrededor de 300 colaboradores expresaron inconformidades por el reparto de utilidades.
Aunque después de varios días de diálogo se alcanzaron acuerdos para mejorar las condiciones económicas de los trabajadores, el episodio volvió a abrir el debate sobre el papel que deben desempeñar las organizaciones sindicales frente a sus representados.
De acuerdo con el líder sindical, cuando un sindicato se aleja de quienes le otorgaron su confianza, pierde de vista la razón principal de su existencia: proteger los intereses colectivos de los trabajadores.
«Un sindicato existe para defender a los trabajadores, no para abandonarlos cuando más necesitan respaldo. La representación sindical debe traducirse en resultados concretos, transparencia y cercanía con quienes deposita su confianza en ella», afirmó Alejandro Martínez Araiza.
Sindicatos que construyen confianza
Para el líder sindical, la reforma laboral de 2019 abrió una nueva etapa para el movimiento obrero mexicano al fortalecer la libertad sindical y garantizar que los trabajadores puedan elegir a sus representantes mediante el voto libre, directo, personal y secreto.
Sin embargo, considera que el verdadero reto consiste en que las organizaciones respondan todos los días a esa confianza.
Desde esa visión, explicó que el SNAC promueve un modelo sindical centrado en la participación de los trabajadores y en una representación cercana que priorice soluciones antes que discursos.
Modelo impulsado por el SNAC
- Defensa permanente de los derechos laborales, económicos y humanos.
- Representación transparente durante los procesos de negociación.
- Capacitación constante para fortalecer el conocimiento de los derechos de los trabajadores.
- Comunicación cercana, tanto presencial como mediante plataformas digitales.
- Participación democrática de los afiliados en la toma de decisiones.
- Respeto a la dignidad humana como principio rector de toda relación laboral.
Alejandro Martínez Araiza señaló que dicho esquema ha comenzado a generar confianza entre trabajadores de distintos centros laborales.
Como ejemplo, el dirigente recordó la decisión de colaboradores del centro de distribución de la planta de Sabritas, en Jojutla, quienes eligieron democráticamente incorporarse al SNAC para asumir su representación sindical.
«Cada vez más trabajadores se unen a nuestro movimiento. Ven en el SNAC una institución leal a sus intereses, inteligente y valiente. Nunca bajamos los brazos. Nunca los dejamos solos. Remamos juntos cuesta arriba el tiempo que sea necesario para liberarlos», expresó el líder sindical.
Finalmente, el secretario general del SNAC afirmó que el futuro del sindicalismo mexicano dependerá de organizaciones capaces de mantenerse cerca de sus afiliados, actuar con transparencia y responder con hechos a las necesidades de la clase trabajadora.
A su juicio, solo un sindicalismo comprometido, democrático y participativo podrá consolidar relaciones laborales más justas, fortalecer la confianza de los trabajadores y contribuir al desarrollo económico y social del país.
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