La dirigencia sindical del Instituto Tecnológico de Querétaro (ITQ) rechazó las acusaciones de trabajadores que cuestionan su representación y aseguran que las protestas comenzaron sin consultar a la mayoría del personal. La organización defendió la legalidad de su elección y reiteró su exigencia de destituir al director y a su equipo directivo.
Nubia Merle Bravo Morán, secretaria general de la delegación sindical del ITQ, perteneciente a la sección 61 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), aseguró que el comité cuenta con respaldo documental y mantiene informados a sus integrantes mediante canales internos.
Dirigencia del ITQ responde a trabajadores inconformes
Bravo Morán explicó que los representantes sindicales fueron elegidos mediante una asamblea y cuentan con un acta que acredita su nombramiento.
Además, afirmó que la organización ha celebrado reuniones ordinarias e informativas para comunicar sus decisiones, aunque reconoció que algunos empleados pudieron no asistir.
La dirigente también cuestionó las cifras difundidas sobre la plantilla laboral. Según sus datos, el instituto cuenta con aproximadamente 448 trabajadores, entre personal de base e interinos, y no con los 600 señalados por los inconformes.
Respecto a las críticas sobre el mantenimiento de las instalaciones, negó que el sindicato pretenda desacreditar a los empleados encargados de estas tareas.
Por el contrario, sostuvo que una de sus responsabilidades consiste en verificar que cuenten con materiales y equipos de protección adecuados.
Asimismo, pidió revisar las condiciones de los planteles Norte y Centro, así como de las demás instalaciones del tecnológico.
Sindicato mantiene exigencia de destituir al director
La representación sindical también solicitó auditorías para revisar posibles irregularidades administrativas, particularmente en la asignación de plazas y los perfiles de quienes ocupan determinados cargos.
De acuerdo con Bravo Morán, estas revisiones permitirían determinar si las autoridades cumplen los lineamientos aplicables a los institutos tecnológicos.
Por otra parte, rechazó que la organización haya aprovechado las protestas estudiantiles para impulsar sus propias demandas.
Aseguró que las gestiones sindicales comenzaron meses antes del movimiento estudiantil y que ambos procesos son independientes, aunque coinciden en algunos reclamos.
Sin embargo, la principal exigencia continúa siendo la destitución del director del ITQ y de su equipo directivo, además de la revisión de algunas jefaturas de departamento.
La dirigente argumentó que las autoridades actuales no han atendido adecuadamente las necesidades de la institución.
Por ello, confirmó que el sindicato continuará las gestiones ante autoridades federales para buscar una solución al conflicto.
Mientras tanto, las diferencias entre la representación sindical y los trabajadores inconformes mantienen abierto el debate sobre las decisiones internas y las condiciones laborales del tecnológico.