Los sindicatos de Hollywood plantearon nueve condiciones para respaldar un eventual acuerdo que permita avanzar con la fusión entre Paramount y Warner Bros. Discovery. Los gremios buscan proteger empleos, producción estadounidense y la independencia operativa de los históricos estudios.
La operación, valorada en 111,000 millones de dólares, enfrenta una demanda antimonopolio promovida por una coalición de 12 fiscales generales estatales. La oficina del fiscal de California, Rob Bonta, sostiene que la concentración podría reducir competencia, eliminar empleos, presionar salarios y disminuir producciones.
Sindicatos de Hollywood buscan proteger producción y empleos
La Writers Guild of America se sumó en julio a la demanda contra la transacción. Además, dirigentes de la DGA e IATSE plantearon condiciones que podrían incorporarse a cualquier acuerdo entre las autoridades y David Ellison.
Entre sus peticiones figura mantener operaciones de Paramount en Hollywood y conservar producción cinematográfica y televisiva en Estados Unidos. También reclaman que Paramount y Warner Bros. estrenen individualmente 15 películas anuales en salas, junto con una ventana cinematográfica de 45 días.
Asimismo, los gremios quieren mantener separadas las divisiones cinematográficas de ambos estudios. Cada una conservaría estructuras propias de producción, distribución, marketing y exhibición.
La deuda aumenta la preocupación laboral
Los representantes sindicales también pretenden preservar la independencia del estudio televisivo de Warner Bros. frente a las divisiones de Paramount y CBS. Igualmente, solicitan mantener HBO como canal lineal y disponible mediante plataformas externas.
Otro punto central es el compromiso de conservar en Estados Unidos un porcentaje de producción comparable con el promedio de los últimos cinco años, excluyendo 2020 y 2023.
La preocupación aumenta por los 81,000 millones de dólares en deuda que Ellison tendría que asumir para financiar la adquisición. Los gremios temen que esa carga provoque recortes y consolidaciones.
Bonta prefiere soluciones estructurales frente a compromisos empresariales temporales. Si las negociaciones fracasan, los líderes sindicales solicitan adelantar el juicio, actualmente programado para el 2 de marzo.