La posibilidad de una huelga en la planta de Volkswagen en Puebla aumentó después de que la mayoría de los trabajadores sindicalizados rechazara, por segunda ocasión, la propuesta de revisión contractual negociada entre la empresa y su sindicato.
Durante la consulta del jueves 15 de octubre, 3 mil 135 trabajadores votaron en contra del acuerdo, equivalente al 56% de los participantes. Ahora, ambas partes tienen siete días para intentar alcanzar una nueva negociación antes del emplazamiento a huelga previsto para el 22 de octubre.
Volkswagen enfrenta segundo rechazo a su propuesta salarial
De los 6 mil 211 trabajadores con derecho a votar, participaron 5 mil 608. En total, 3 mil 135 rechazaron el convenio y 2 mil 452 lo respaldaron. Los 21 votos restantes no aparecen clasificados en la información difundida.
La propuesta contemplaba un incremento global de 13.16% durante dos años, distribuido de la siguiente manera:
- 2026: 3.8% directo al salario y 5.61% en prestaciones.
- 2027: 3.5% al salario y 0.25% en prestaciones.
Sin embargo, la mayoría decidió rechazar estos términos. La boleta presentaba dos alternativas: aceptar la revisión contractual o votar por la huelga.
Este resultado representa el segundo desacuerdo entre los trabajadores y la empresa. El pasado 11 de septiembre también rechazaron una oferta de 4.3% al salario y 5.47% en prestaciones.
Por ello, el Sindicato Independiente de Trabajadores de Volkswagen (SITIAVW) deberá retomar las negociaciones con la automotriz para intentar mejorar las condiciones del convenio.
Empresa advierte riesgos ante posible huelga del 22 de octubre
Tras conocer los resultados, la armadora alemana difundió un comunicado en el que aseguró respetar la decisión de los trabajadores, aunque también expresó su preocupación y decepción.
La compañía señaló que enfrenta algunos de los desafíos más complejos de su historia reciente. En consecuencia, sostuvo que la propuesta rechazada representaba el mayor esfuerzo económico viable bajo las condiciones actuales.
Además, advirtió que no buscará evitar una huelga si las condiciones necesarias para hacerlo ponen en riesgo el futuro de la planta, que cuenta con siete décadas de operación y genera decenas de miles de empleos directos e indirectos.
Aunque reiteró su disposición al diálogo, la empresa dejó claro que cualquier nuevo acuerdo deberá considerar su situación financiera y operativa.
Mientras tanto, las actividades en la planta de Volkswagen continuarán con normalidad hasta que las autoridades y las partes involucradas determinen si procede la suspensión de labores.
El 22 de octubre será la fecha decisiva si la empresa y el sindicato no consiguen un acuerdo que obtenga el respaldo de los trabajadores.