El sistema de pensiones mexicano cerrará 2025 con un balance inédito. Las Afores, pilares del ahorro para el retiro, registraron un rendimiento acumulado de 11.4 por ciento al cierre de noviembre, la cifra más alta desde 2019. Este repunte ocurre en un contexto económico complejo, donde los trabajadores han enfrentado inflación, presiones salariales y cambios estructurales en el empleo formal.
El alza en los rendimientos no es el único indicador positivo. Durante el año se recuperaron más de 740 mil millones de pesos que se habían perdido en 2022, cuando el sistema sufrió una minusvalía histórica. La recuperación no solo representa un alivio técnico para las finanzas de los fondos, sino que revitaliza la confianza de millones de trabajadores que dependen de este sistema para su retiro.
Confianza en las Afores se consolida entre los trabajadores
Especialistas financieros atribuyen esta mejora a un entorno más estable en los mercados, una gestión más estratégica de los portafolios y el inicio de políticas de fortalecimiento institucional, como el Fondo de Pensiones para el Bienestar. Este instrumento, impulsado por el gobierno federal, ha comenzado a incorporar recursos a las cuentas individuales, aunque aún sin un impacto masivo.
El saldo total administrado por las Afores alcanzó los 5.7 billones de pesos, reflejando no solo un crecimiento financiero, sino también una mayor participación laboral formal. A noviembre, ya se contabilizaban más de 74.3 millones de cuentas activas, cifra que indica avances en inclusión y cobertura del sistema.
En contraste con años anteriores marcados por la incertidumbre, este cierre de año deja un mensaje claro: el sistema de ahorro para el retiro puede ofrecer certidumbre cuando las condiciones macroeconómicas se alinean con políticas públicas sólidas.