La huelga ferroviaria en Long Island obligó a miles de trabajadores en Nueva York a modificar completamente sus trayectos diarios. La suspensión del servicio en el Long Island Rail Road provocó saturación en autobuses, metro y carreteras durante el inicio de semana laboral.
El conflicto laboral mantiene enfrentados a sindicatos ferroviarios y a la Metropolitan Transportation Authority, organismo responsable del sistema ferroviario suburbano más utilizado de Estados Unidos. Además, las negociaciones continúan sin acuerdos definitivos pese a la presión política y económica sobre ambas partes.
Huelga ferroviaria afecta a miles de pasajeros
La paralización comenzó después de que cinco sindicatos abandonaran operaciones tras fracasar las conversaciones contractuales con la MTA. Los trabajadores exigen aumentos salariales más altos para compensar inflación y costos de vida en Nueva York.
Mientras tanto, usuarios reportaron retrasos severos y trayectos mucho más largos para llegar a sus empleos. Algunos pasajeros tuvieron que combinar varios trenes, autobuses y vehículos particulares para completar recorridos habituales.
Asimismo, trabajadores sindicalizados realizaron protestas frente a estaciones clave como Penn Station y Hicksville. Durante las manifestaciones, operadores ferroviarios defendieron sus demandas salariales y rechazaron acusaciones sobre exigencias excesivas.
La MTA sostiene que las peticiones sindicales generarían incrementos tarifarios importantes para usuarios del sistema ferroviario. Sin embargo, representantes laborales argumentan que llevan años sin un nuevo contrato colectivo.
Negociaciones avanzan lentamente en Nueva York
Las conversaciones entre sindicatos y autoridades continuaron este lunes bajo mediación gubernamental. No obstante, ambas partes reconocieron que las discusiones avanzan con lentitud y sin resultados inmediatos.
Por otro lado, la gobernadora Kathy Hochul pidió continuar las negociaciones mientras crece la presión pública por restablecer el servicio ferroviario lo antes posible.
El Long Island Rail Road transporta normalmente alrededor de 250 mil pasajeros diarios y conecta zonas suburbanas de Long Island con Manhattan y otros puntos estratégicos de Nueva York.