Una movilización de estudiantes normalistas y familiares de los 43 desaparecidos de Iguala enfrentó un operativo de seguridad en uno de los principales accesos a la Ciudad de México. La intervención de las autoridades se produjo cuando un convoy de autobuses procedente de Guerrero se dirigía a participar en actividades públicas relacionadas con la exigencia de verdad y justicia.
El despliegue tuvo lugar en la caseta de Tlalpan, donde elementos de seguridad realizaron inspecciones preventivas a las unidades. La medida provocó inconformidad entre integrantes del movimiento, quienes denunciaron obstáculos para continuar su trayecto hacia distintos puntos de la capital.
Hallazgo de explosivos marca jornada sobre Ayotzinapa
Durante las revisiones, autoridades capitalinas reportaron el aseguramiento de una caja con 59 artefactos explosivos. El hallazgo modificó el alcance del operativo y derivó en un reforzamiento de las medidas de control implementadas en la zona.
El contingente estaba integrado por estudiantes, organizaciones sociales y familiares de los jóvenes desaparecidos en septiembre de 2014. Los participantes tenían previsto asistir a conferencias de prensa y actividades de protesta vinculadas con las investigaciones del caso.
Asimismo, representantes del movimiento señalaron que las acciones programadas forman parte de una jornada de movilización pacífica orientada a mantener vigente la exigencia de justicia. La agenda contempla diversas actividades durante los próximos días.
Autoridades justifican revisión por razones de seguridad
La Secretaría de Gobernación informó que la inspección se realizó tras recibir una denuncia ciudadana relacionada con la posible presencia de material explosivo en uno de los vehículos que integraban la caravana.
De acuerdo con funcionarios federales, el procedimiento contó con la participación de representantes de derechos humanos y se desarrolló mediante acuerdos con los pasajeros. Las autoridades reiteraron que respaldan el derecho a la protesta, aunque subrayaron que las movilizaciones deben realizarse sin poner en riesgo a terceros.
La movilización ocurre mientras familiares de las víctimas preparan nuevas actividades relacionadas con el caso Ayotzinapa, uno de los expedientes de derechos humanos más relevantes del país. Hasta el momento no se reportan personas lesionadas ni detenidas derivadas del operativo.