Una fiesta del Sindicato del Poder Judicial abrió cuestionamientos entre trabajadores federales y locales por reunir en Morelos a empleados, juzgadores, abogados litigantes y figuras políticas, incluida la diputada del PT Tania Valentina Rodríguez Ruiz.
El convivio ocurrió el 18 de septiembre y contó también con Roberto Soto Castor, magistrado electo del Tercer Tribunal Colegiado en materias penal y administrativa del Décimo Octavo Circuito. La mezcla de perfiles judiciales, sindicales y partidistas provocó críticas internas sobre la cercanía entre espacios que deberían mantener claramente delimitadas sus funciones.
Sindicato del Poder Judicial defiende acercamientos políticos
Rodríguez Ruiz agradeció públicamente la invitación de dirigentes de Renovación Sindical del Poder Judicial de la Federación. Sin embargo, su presencia generó inconformidad entre trabajadores, quienes cuestionaron en chats difundidos posteriormente la participación de una legisladora partidista en una convivencia sindical.
También hubo críticas por la asistencia de Soto Castor junto con su esposa, Hortensia Figueroa Peralta, expresidenta municipal de Jojutla.
Juan Prado Soto, secretario general del sindicato, confirmó las invitaciones y defendió los acercamientos. Explicó que buscan acuerdos con actores políticos y juzgadores ante posibles despidos, jornadas prolongadas y denuncias de acoso laboral y sexual contra trabajadores.
Una reunión terminó convertida en convivencia
Prado reconoció que Rodríguez Ruiz había solicitado previamente una reunión. En lugar de realizar únicamente ese encuentro, el sindicato aprovechó la fiesta para mostrarle, según explicó, la unidad de sus integrantes.
El dirigente también justificó el contacto con Soto Castor. Aseguró que la relación con el magistrado ha permitido reducir inconformidades entre su personal y evitar que trabajadores terminen sus jornadas demasiado tarde.
La dirigencia sostiene que enfrenta un escenario de presión sobre empleados de base y acusa al Tribunal de Disciplina Judicial de tardar meses en resolver denuncias. También señala que el Órgano de Administración Judicial ha respondido que algunos casos no corresponden a su competencia.
Prado mantiene además su rechazo a la reforma judicial, aunque reconoce que ya está implementada y ahora pretende reducir sus efectos sobre la plantilla.
Frente a las críticas por la convivencia, el dirigente sugirió que podrían provenir de integrantes de otra organización sindical y los acusó de intentar desacreditar a Renovación. La explicación, sin embargo, no elimina el hecho que detonó las inconformidades: una celebración sindical terminó convertida en punto de encuentro entre trabajadores, un magistrado y una figura partidista.