Volkswagen rescindió varios acuerdos salariales con IG Metall, una decisión que eleva la tensión laboral en Alemania y abre la posibilidad de huelgas a principios de 2027. El fabricante busca reducir costos mientras desarrolla una profunda reestructuración de sus operaciones.
La decisión ocurre después de meses de deterioro en las relaciones entre la compañía y sus representantes laborales. El director ejecutivo Oliver Blume impulsa cambios mientras Volkswagen enfrenta mayor competencia de fabricantes chinos en Europa.
Sindicato de Volkswagen anticipa una batalla laboral
La salida de buena parte del marco de negociación colectiva entrará en vigor el 1 de diciembre. La medida permitirá renegociar beneficios laborales, mientras que la tregua sindical que impide realizar huelgas terminará el próximo 1 de enero.
Thorsten Groeger, representante de IG Metall, calificó la rescisión como un ataque contra la plantilla y advirtió que el sindicato responderá. “Quien intente meter la mano en el bolsillo de los empleados debe esperar una batalla”, declaró.
Entre los convenios afectados figura el acuerdo marco salarial que cubre aproximadamente a 100 mil trabajadores de las principales plantas alemanas. Este regula aspectos como jornada laboral, remuneración durante las vacaciones y otras condiciones de trabajo.
Volkswagen busca reducir sus costos en Alemania
Arne Meiswinkel, responsable de recursos humanos de la principal marca del grupo, defendió la decisión y aseguró que Volkswagen necesita continuar trabajando sobre su estructura de costos. Según el directivo, cancelar los acuerdos abre espacio para negociar las medidas necesarias.
El conflicto tiene un antecedente reciente. En septiembre de 2024, Volkswagen canceló partes de su marco de negociación colectiva, lo que posteriormente provocó una oleada de huelgas.
Aquella disputa terminó con un acuerdo que contempló la eliminación de 35 mil puestos de trabajo. A cambio, los representantes laborales consiguieron una garantía de estabilidad del empleo hasta finales de 2030 y compromisos de inversión para las plantas alemanas.
Ese acuerdo de 2024 no forma parte de los contratos ahora rescindidos, mientras IG Metall exige a la empresa respetar los compromisos adquiridos.
Volkswagen y la representación laboral acordaron volver a reunirse durante la segunda mitad de octubre.
La compañía también pretende simplificar su cartera de inversiones y su gama de modelos, además de recuperar terreno en software. Mientras tanto, la amenaza de huelga añade presión a una reestructuración que busca mejorar la competitividad del fabricante alemán.