Boeing y su mayor sindicato de trabajadores profesionales retomarán las negociaciones contractuales el próximo 8 de septiembre, después de que cerca de 17 mil ingenieros y empleados técnicos rechazaron las ofertas presentadas por la compañía.
La Society of Professional Engineering Employees in Aerospace (SPEEA) anunció la nueva fecha después de que sus negociadores se reunieron con directivos de la empresa para revisar las preocupaciones de los trabajadores y los resultados de una encuesta interna.
Los contratos actuales vencerán el 6 de octubre. Por ello, una eventual huelga no podría comenzar antes del 7 de octubre.
Trabajadores de Boeing rechazaron la primera propuesta
Los integrantes de SPEEA rechazaron el 21 de agosto los contratos de cuatro años que inicialmente había respaldado el equipo negociador sindical. El 64% de los ingenieros y el 72% de los trabajadores técnicos votaron contra las propuestas.
Ambos grupos también autorizaron ampliamente a sus representantes para convocar una huelga si las partes no alcanzan un acuerdo.
La oferta incluía fondos salariales que podían generar un crecimiento acumulado cercano al 30% durante cuatro años, más permisos remunerados, límites a las horas extra obligatorias y mayores posibilidades de trabajo remoto. Sin embargo, los empleados cuestionaron que una parte importante del crecimiento salarial no estuviera garantizada individualmente.
Tras consultar a casi 13 mil afiliados, SPEEA estableció como prioridades aumentos inmediatos garantizados, mejores fondos salariales y ajustes adicionales por costo de vida.
Una huelga podría afectar programas de aeronaves
El sindicato también busca mayores aportaciones empresariales a los planes de retiro 401(k), inversión continua en la plantilla sindicalizada y cambios al sistema de retención de empleados. Las políticas de trabajo remoto, guardias, horas extra e incentivos para determinados puestos volverán igualmente a la negociación.
Los aproximadamente 13 mil trabajadores profesionales y 4 mil técnicos se concentran principalmente en Washington, aunque también existen empleados en Oregon, California y Utah.
Un paro podría complicar trabajos de certificación y producción relacionados con el 737 MAX 10 y el 777-9, mientras la compañía intenta estabilizar sus operaciones, mejorar los controles de calidad y avanzar con aeronaves retrasadas.
La empresa ya publica vacantes temporales para ingenieros y técnicos como parte de sus preparativos ante una eventual huelga. Boeing sostiene que podría recurrir a empleados cualificados y contratistas para mantener operaciones. SPEEA considera que los reemplazos temporales difícilmente igualarían la experiencia y el conocimiento de sus afiliados.
El regreso a las negociaciones reduce el riesgo inmediato de un paro, pero las diferencias salariales permanecen. Las partes tendrán menos de un mes desde la reunión del 8 de septiembre para alcanzar un acuerdo antes del vencimiento contractual.