La Secretaría del Trabajo y Previsión Social reporta más de 24 mil registros sindicales activos en México, reflejando un escenario donde la legitimidad y la transparencia resultan determinantes para los trabajadores.
En este contexto, empleados del Servicio de Especialistas en Seguridad Empresarial (SESE) en Puebla decidieron organizar una nueva representación laboral. Esto tras denunciar falta de claridad en las gestiones de la Federación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (FROC Conlabor).
Los trabajadores expresaron que la ausencia de rendición de cuentas sobre cuotas, condiciones de contratación y representatividad generó la necesidad de buscar alternativas. La inconformidad se centra en que, bajo la conducción de la FROC Conlabor, no existen procesos internos abiertos ni espacios democráticos. Por esa razón, la propuesta de una nueva organización laboral busca establecer un marco de negociación colectiva más sólido y transparente.
Tendencia nacional
Este tipo de movimientos no son aislados. Según datos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, más de un 80 % de los contratos colectivos no superó este procedimiento en distintos sectores del país. El caso de los trabajadores de SESE se inserta en esa tendencia hacia una mayor democratización sindical.
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Perspectivas legales e implicaciones para los trabajadores
La creación de un nuevo sindicato no solo representa un mecanismo de defensa, también responde a los estándares internacionales establecidos por la Organización Internacional del Trabajo.
La libre asociación es reconocida como un derecho fundamental y se refuerza con las disposiciones del T-MEC, que obliga a garantizar condiciones de negociación equitativas.
De materializarse la conformación de este sindicato, los trabajadores podrían acceder a procesos de negociación directa con la empresa, elección libre de representantes y mayor control sobre el destino de sus aportaciones. Este tipo de estructuras fortalecen la cultura de participación laboral y contribuyen a la consolidación de prácticas democráticas al interior de los centros de trabajo.