Los trabajadores sindicalizados de Hyundai iniciarán una huelga parcial de tres días a partir del lunes, después de que las negociaciones salariales con la empresa concluyeran sin acuerdo. La medida representa un nuevo conflicto laboral para el fabricante, que enfrenta paros por segundo año consecutivo y prevé afectaciones en su producción.
El sindicato anunció que las líneas de ensamblaje suspenderán actividades durante dos horas al final de cada turno entre el lunes y el miércoles. Además, otras áreas de la compañía definirán el alcance de su participación según las condiciones de cada centro de trabajo.
Sindicato reclama mejoras salariales y laborales
El Sindicato de Trabajadores Metalúrgicos de Corea en Hyundai rechazó la tercera propuesta presentada por la empresa durante la decimoquinta ronda de negociaciones.
La oferta incluía un aumento de 89 mil wones en el salario base, un bono equivalente al 350% del sueldo mensual más 10 millones de wones y la entrega de 15 acciones de la empresa.
Sin embargo, la organización sindical exige un incremento de 149 mil 600 wones en el salario base, un bono del 800%, la ampliación de la edad de jubilación, la reincorporación de trabajadores despedidos y que la empresa destine el 30% de sus utilidades netas del año anterior a incentivos para los empleados.
Además del paro parcial, los delegados sindicales iniciarán una protesta permanente en las instalaciones, suspenderán todas las reuniones con la empresa que no estén relacionadas con la negociación colectiva y mantendrán la negativa a realizar horas extra durante los fines de semana.
Hyundai enfrenta pérdidas por el conflicto laboral
Fuentes del sector estiman que cada hora de interrupción podría afectar la producción de vehículos por un valor superior a 18 mil 700 millones de wones, equivalentes a unos 12.5 millones de dólares.
El vicepresidente ejecutivo de la empresa, Choi Yeong-il, pidió a los trabajadores regresar a sus actividades y afirmó que las huelgas anteriores únicamente provocaron pérdidas de producción, reducción de salarios y críticas públicas, sin generar nuevas concesiones por parte de la dirección.
El sindicato tiene previsto celebrar una nueva reunión de su comité central de conflicto el jueves para decidir si mantiene, intensifica o modifica las medidas de presión, dependiendo del avance de las negociaciones con la empresa.