Las organizaciones sindicales en México avanzan hacia una coordinación inédita para enfrentar los desafíos laborales internos y la presión externa del comercio internacional. En el inicio del año, más de treinta sindicatos reforzaron una mesa de diálogo con el objetivo de unificar posturas y fortalecer la defensa de los derechos de los trabajadores.
La reunión congregó a dirigentes de sectores estratégicos como minería, telecomunicaciones, industria, servicios y sector público. La coincidencia central fue clara. La unidad sindical se perfila como una herramienta clave para exigir el cumplimiento de derechos laborales tanto en el marco nacional como en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Durante el encuentro, las organizaciones sindicales subrayaron la necesidad de construir una agenda transversal que supere la fragmentación histórica del movimiento laboral. Esta coordinación incluye también a trabajadores del Estado, con la participación de la federación que agrupa a los empleados públicos.
Organizaciones sindicales buscan mayor incidencia laboral
Los sindicatos identificaron como prioridades la política salarial, el ejercicio pleno de los derechos colectivos y el funcionamiento efectivo del nuevo sistema de justicia laboral. Advirtieron que persisten obstáculos en procesos de huelga y revisiones contractuales, incluso en centros de trabajo con contratos ya legitimados.
Asimismo, valoraron las facultades del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral para sancionar prácticas indebidas. Sin embargo, señalaron que su impacto dependerá de una aplicación constante y de una relación abierta con las representaciones sindicales.
Alerta por presión del T-MEC
El contexto internacional ocupó un lugar central en la discusión. Las organizaciones expresaron preocupación por la posible renegociación del tratado comercial y por medidas arancelarias que ya afectan cadenas productivas clave, como la automotriz.
Desde la visión sindical, la presión externa incrementa el riesgo de relocalización industrial y la pérdida de empleos formales. Ante este escenario, el bloque acordó impulsar una participación más activa en espacios de diálogo internacional vinculados al T-MEC.
Como resultado, una comisión ejecutiva elaborará una agenda común que priorice derechos colectivos, salarios y justicia laboral. Además, el bloque anunció reuniones regionales para ampliar la participación y consolidar un frente sindical unificado.