Los sindicatos franceses preparan una nueva movilización nacional para el 5 de noviembre, después de que el Gobierno de Sébastien Lecornu no ofreciera soluciones a sus demandas laborales. La decisión llegó tras una reunión de dos horas y media celebrada este miércoles 21 de octubre en Matignon.
Sophie Binet, secretaria general de la Confederación General del Trabajo (CGT), denunció que el primer ministro no anunció medidas concretas. Además, aseguró que ninguna de las reivindicaciones sindicales recibió una respuesta satisfactoria.
Sindicatos franceses exigen respuestas sobre salarios
La CGT llamó a intensificar las movilizaciones mediante una huelga que involucre a trabajadores públicos y privados. Antes, participará en otra protesta contra el costo de vida, convocada para el sábado por una coordinación de chalecos amarillos.
Por su parte, Marylise Léon, dirigente de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), pidió al Ejecutivo atender las exigencias sociales.
Sin embargo, Cyril Chabanier, presidente de la Confederación Francesa de Trabajadores Cristianos (CFTC), reconoció cierta apertura gubernamental para discutir un aumento del salario mínimo.
Los representantes sindicales también criticaron la exclusión de organizaciones estudiantiles de la reunión.
El ministro de Educación, Édouard Geffray, recibirá a los estudiantes el lunes. Sus principales demandas incluyen más presupuesto educativo, reparación de escuelas, sustitución de profesores ausentes y eliminación de Parcoursup.
Macron enfrenta críticas por disturbios y respuesta oficial
Las negociaciones ocurrieron después de las protestas del 17 de octubre, que derivaron en disturbios y saqueos en distintas ciudades.
Desde Catar, Emmanuel Macron exigió firmeza contra los responsables de la violencia y convocó una reunión con los servicios de inteligencia. No obstante, evitó anunciar medidas sobre salarios y educación.
Mientras tanto, Édouard Philippe cuestionó su gira por Oriente Medio, François Hollande criticó la debilidad gubernamental y Marine Le Pen arremetió contra el Ejecutivo.
Las autoridades renovaron los toques de queda en sectores de París y Lyon, entre las 23:00 y las 6:00 horas.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, reportó 2 mil 500 detenciones, con 917 personas remitidas a la justicia. En París hubo 557 detenidos y 300 comparecencias judiciales.
Además, el Defensor de los Derechos recibió 46 denuncias relacionadas con las movilizaciones estudiantiles.
Ante este escenario, los sindicatos franceses mantienen la huelga del 5 de noviembre como principal medida de presión para exigir respuestas económicas y laborales.