Los almacenes de Amazon en Estados Unidos están atravesando una transformación que inquieta a miles de trabajadores: el crecimiento sostenido de la automatización ha comenzado a desplazar empleos humanos a gran escala. Lejos de ser una promesa de alivio físico o mejoras en las condiciones laborales, la implementación masiva de robots representa una amenaza directa para la estabilidad laboral en el sector logístico.
De acuerdo con cifras recientes, Amazon ya opera con más de 750,000 robots en sus centros de distribución, mientras que su plantilla humana se ha reducido en 100,000 personas desde 2022. Aunque la compañía afirma que los sistemas automatizados “complementan” las tareas humanas, la evidencia señala una tendencia opuesta: mayor eficiencia para la empresa, menor necesidad de contratar personas.
Automatización en Amazon y desplazamiento laboral
Este avance tecnológico no es neutro. Los trabajadores, en su mayoría empleados por temporadas o bajo contratos temporales, enfrentan ahora un doble riesgo: la precarización de sus puestos y la posibilidad de ser reemplazados por sistemas robóticos. Además, el sindicato RWDSU ha alertado que la automatización podría estar profundizando la vigilancia y la presión por productividad en lugar de generar entornos más seguros.
Por otro lado, Amazon anunció recientemente su objetivo de reducir aún más los tiempos de entrega y los costos operativos mediante el uso extendido de inteligencia artificial y máquinas autónomas. La empresa sostiene que aún necesita trabajadores humanos, pero los números indican que la automatización avanza más rápido que cualquier plan de contratación futura.
