La idea de emprender ya no responde únicamente a una vocación empresarial. En México, cada vez más personas ven el emprendimiento como una necesidad, frente a salarios que no alcanzan y empleos que no garantizan seguridad social. Según una encuesta de OCC Mundial publicada en 2025, 39% de los trabajadores mexicanos planea iniciar un negocio propio en los próximos seis meses.
Este dato revela una tendencia preocupante: para una parte significativa de la población económicamente activa, el empleo formal ha dejado de ser sinónimo de estabilidad. El 53% de los encuestados afirma que los bajos sueldos son la razón principal para buscar un emprendimiento. En segundo lugar, un 18% señala el agotamiento físico o mental como motivo de salida del mercado laboral tradicional.
Factores que impulsan el emprendimiento en México
La falta de oportunidades de crecimiento profesional (16%) y la pérdida de empleo (13%) también aparecen como detonantes. Esta percepción de inestabilidad no distingue edad ni nivel educativo. Incluso entre quienes tienen empleo, la sensación de precariedad laboral persiste, lo que empuja a buscar caminos alternativos para asegurar ingresos.
Del mismo modo, un 49% de los interesados en emprender lo haría en sectores como alimentos, ventas por internet o servicios. La mayoría optaría por hacerlo con sus propios ahorros, sin apoyos estatales ni institucionales, lo que refleja una creciente desconfianza en el entorno económico.
Mientras el empleo formal no garantice un ingreso digno ni condiciones laborales saludables, el emprendimiento seguirá ganando terreno como refugio económico, aunque muchas veces sin la red de protección adecuada. En julio de 2025, el salario promedio mensual en México apenas superó los 9,300 pesos, una cifra lejana al costo real de vida en zonas urbanas.
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