Los campos agrícolas del condado de Ventura, en California, enfrentan horas de incertidumbre ante los posibles efectos del huracán Polo. Trabajadores y productores vigilan cultivos, ríos y zonas vulnerables mientras crece la preocupación por inundaciones y posibles pérdidas en el sector.
Aunque las lluvias pueden contribuir a recuperar reservas de agua, también representan un riesgo para flores y alimentos cultivados en esta región estadounidense. Un agricultor entrevistado por N+ Univision aseguró que las medidas de protección aplicadas en zonas urbanas todavía no habían llegado a sus campos.
Trabajadores agrícolas alertan sobre falta de protección
La preocupación aumenta por la ubicación de algunos terrenos cerca de ríos y áreas susceptibles a inundaciones. Los productores temen que un aumento importante del agua afecte directamente cultivos, empleos e ingresos vinculados con la actividad agrícola.
Además, los agricultores recuerdan episodios anteriores de inundaciones que provocaron pérdidas en la región. Esa experiencia mantiene en alerta a quienes dependen del campo y necesitan proteger tanto las cosechas como sus fuentes de trabajo.
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El campo enfrenta riesgos más allá de los cultivos
La situación también vuelve a colocar sobre la mesa las condiciones de quienes trabajan diariamente en espacios abiertos. Durante fenómenos meteorológicos severos, la prevención resulta fundamental para reducir riesgos laborales y evitar que las actividades continúen bajo condiciones peligrosas.
Asimismo, las consecuencias pueden extenderse a toda la cadena agrícola. Una inundación puede dañar cosechas, interrumpir jornadas laborales y reducir temporalmente los ingresos de trabajadores que dependen directamente de la producción.
Polo alcanzó categoría 5 durante su recorrido por el Pacífico mexicano. Autoridades de México reportaron vientos sostenidos de 260 kilómetros por hora y desplegaron 19 mil 844 elementos ante sus efectos en varios estados costeros.