Más de 400 trabajadores de empresas contratistas perdieron sus empleos por la suspensión de operaciones en la mina San Dimas, ubicada en Tayoltita, Durango. El conflicto laboral con First Majestic supera un mes sin acuerdos y comienza a afectar gravemente la economía de esta comunidad minera.
Las actividades permanecen detenidas desde el 18 de septiembre, aunque la huelga comenzó formalmente el 8 de octubre. Mientras la empresa canadiense y los sindicatos de las secciones 21 y 22 mantienen sus diferencias, cientos de familias enfrentan incertidumbre económica por la pérdida de ingresos.
First Majestic enfrenta consecuencias económicas por la huelga
La paralización de la mina ha afectado directamente a las compañías contratistas que prestan servicios a la operación. Ante la falta de actividad, varias comenzaron a liquidar personal, tanto de Tayoltita como de otras localidades.
De acuerdo con contratistas que solicitaron permanecer en el anonimato, la suspensión de operaciones ha complicado el cumplimiento de sus compromisos laborales y financieros.
Además, el impacto alcanza a proveedores y negocios que dependen del movimiento económico generado por la actividad minera.
La situación resulta especialmente preocupante para Tayoltita, donde numerosas familias dependen directa o indirectamente de la extracción de minerales.
Disputa por impuestos y seguridad impide resolver el conflicto
La dirección de First Majestic reiteró su disposición a negociar un acuerdo que permita recuperar las operaciones y conservar los empleos.
Sin embargo, atribuyó el conflicto principalmente a una diferencia sobre el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondiente a un bono discrecional.
Según la compañía, la representación sindical pretende que la empresa cubra completamente esa obligación fiscal, mientras que la minera exige respetar los contratos colectivos y la legislación mexicana.
Por otra parte, la empresa rechazó que las presuntas deficiencias de seguridad formaran parte de las demandas iniciales de los trabajadores.
También aseguró que la unidad cuenta con certificaciones vigentes de salud e higiene, obtenidas después de inspecciones de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Respecto a los trabajos de ventilación en las zonas de expansión, señaló que los retrasos surgieron por desacuerdos sindicales sobre la contratación de empresas especializadas.
Aunque ambas partes mantienen sus posiciones, todavía no existe un acuerdo definitivo para terminar la huelga.
Por ahora, el conflicto con First Majestic ya provocó más de 400 liquidaciones entre trabajadores contratistas, mientras continúa la incertidumbre sobre la recuperación económica de Tayoltita.